sábado, junio 28, 2008

ORGULLO LGTB



2 comentarios:

Caro dijo...

A veces pienso que no hemos avanzado nada. Cuando dicen muy orgullosos en la tele: hemos avanzado muchísimo. Somos europeos. Sí, europeos seremos, pero no personas, porque, ¿qué clase de personas agreden, insultan, buscan excusas y despiden ilegalmente del trabajo a homosexuales y lesbianas? ¿Por qué los hombres siguen gastando la broma de pegar el culo a la pared? Se siguen rompiendo amistades por este tema. Y las mujeres te miran con recelo cuando les dices que son guapas. No es nada malo. Fuera un intento de ligar o no, no es malo.
Es tan lícito como la intentona de un hombre.
Desde los tiempos de Aristóteles se remonta la homosexualidad, y yo diría que desde que el hombre es hombre y la mujer mujer. Cada uno tiene sus gustos y necesidades. Hace ya muchos años se retiraron en los libros de medicina que era una enfermedad.
Y tienen que seguir disimulando, si no escondiéndose, a la espera del día del orgullo gay o a estar tranquilamente en un bar de ambiente.
Incluso en las familias lo saben pero no lo aceptan, simulan que no lo saben e insultan al gueto gay con la muchacha delante. Desvergonzados. ¿Y por qué la preguntita? A mí nadie me ha venido preguntándome ¿eres hetero?
¿Por qué definen a las personas según con quien se acuestan? A la gente les encantan las etiquetas.
Me duele este tema. Hace tiempo me irritaba mucho, lanzaba un largo discurso y me iba, muy digna. Ya no. Siempre pienso que a palabras necias oídos sordos. Pero me levanto igualmente y hago mutis por el foro. Por supuesto no creo de ningún modo que Dios rechace a ningún gay. Tampoco creo que baje a decirle nada al Papa. Decía Einstain que nuestra época era triste, pues era más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio. Y es verdad. En mi familia hay una persona gay. Todos lo saben. Todos lo ignoran. Yo soy la única a quien cuenta sus ligues y habla de su vida real con naturalidad. Con los demás solo es una parte de ella. Qué duro debe ser. Porque yo lo supe desde siempre. Porque la conozco. No persiguen el vicio. Solo quieren ser amados, son como nosotros, oiga. Ni pedófilos, ni raritos, ni sarasas, ni maricones, ni tortilleras, ni mucho menos pederastas. Eso déjelo para los degenerados. Que mi hermana tiene un corazón de oro y ya le han hecho demasiado daño. No quiero que se esconda más. Basta. Nunca votaré a un partido que condene a alguien con un corazón tan puro como el de ella. Todavía quiero verla casada.
Si es que se fía de alguien todavía, claro.

Anónimo dijo...

Gracias caro.Estoy que floto