martes, diciembre 18, 2007

Simbología de La historia interminable de Michael Ende



Todos sabéis que mi libro favorito por encima de todos es La historia interminable. He encontrado este artículo sobre la simbología del libro que me parece muy interesante y acertado. Espero que lo disfrutéis, los que lo hiciérais con el libro antaño. (extraido de Wikipedia)




La obra puede ser leída en muchos niveles interpretativos. A diferencia de lo que ocurre con otros libros similares, no pierde ninguno de sus encantos al ser leída “simplemente”. Prueba de ello es que, al ser llevada al cine, se olvidó por completo el verdadero significado de lo escrito por Ende. Esto, naturalmente, no es más que un pequeño “vistazo” del enorme universo que se esconde justo detrás de las palabras escritas. Se trata sin duda de un libro que ha pasado inmerecidamente inadvertido, despreciado como “literatura para niños”, cuando en verdad se trata de una novela para adultos sesudos; a pesar de lo cual, es completamente recomendable para comenzar leyendo, pues es, aparentemente, “simple”, y muy entretenida.
Una primera lectura, infantil, del libro no nos deja con más que una historia de aventuras. Sin embargo, se trata de una bellísima metáfora –que escapó por completo a la gente que después hizo una película del libro– sobre la creación literaria.
La Historia interminable es un libro que se contiene a sí mismo. En la historia, aparece el libro, en la historia contada dentro de la historia, valga la redundancia, vuelve a aparecer. Cada vez significa algo distinto. En última instancia, seguir las aventuras de Bastián es seguir las peripecias de uno que es atrapado cada vez más por la literatura. En la primera parte del libro, se narra cómo es que el protagonista comienza a leer, qué es lo que lo fascina de los libros. En Atreyu ve a su ideal imposible.
A medida que Bastián lee, se hace cada vez más evidente que el llamado a darle ese nuevo nombre es él, pero le falta el valor: Lo que Ende quiere decir con esto no es solo lo que parece: Bastián se siente fascinado por sus lecturas, pero su destino no es solo leer, tarde o temprano el mismo se lanzará a la aventura de crear sus propias historias. Esto es lo que simboliza el “darle un nombre” a la Emperatriz. La nada se extiende por Fantasías porque los humanos han dejado de crear historias: ya no sueñan.
Viejo de la Montaña Errante:Este es, tal vez, el personaje más misterioso de la novela, tanto como la Emperatriz misma. Se dice que es el opuesto a esta: ella es una niña, él es viejo. Una pista se da cuando la Emperatriz escala una escalera de letras que lleva a su guarida: “las letras no siempre la trataban bien”. Tentativamente, podría aventurarse esta explicación, simplista: la Emperatriz infantil es la inspiración que hace nacer las historias. El Viejo es el rigor que se necesita para escribir, todo lo que es arduo de la escritura.
Es lógico. Si Bastián se niega a crear una historia propia, ¿cuál sería su destino? Leer una y otra vez las mismas historias contadas de distinto modo. Para escapar, hay que crear.
El único cometido que se recibe en Fantasía, sin embargo, Haz lo que quieras, no quiere decir que Bastián pueda hacer lo que se le antoje, significa que debe seguir sus deseos hasta que lo lleven a su Verdadera Voluntad. En efecto, nada es más difícil de encontrar en la vida que aquello que realmente se quiere. Nada es más difícil que saber lo que se quiere. Esta es la búsqueda de Bastián por Fantasía.
Se puede interpretar esto de modo muy nietzschiano. En
Nietzsche, el símbolo de la verdadera voluntad, despojada de trabas, es un niño: como Bastián. Pero innumerables obstáculos se interponen en la búsqueda de esta. Y al hacer lo que no se quiere de verdad, se cae cada vez más profundamente en la perdición. Los deseos torcidos de Bastián hacen que olvide cada vez más su mundo natal, cosa que no le molesta, porque de todos modos no quiere volver allá. Sin embargo, el que nada recuerda nada puede desear. Cuando pierda el último recuerdo de su propio mundo, Bastián ya no podrá desear nada. ¿Por qué? ¿Acaso es una trampa de la Emperatriz Infantil? La regla interpretativa sigue siendo la misma: cuando el autor se pierde en su mundo fantástico, olvidando la “realidad”, ya no puede crear nada. La base para la creación es la propia realidad, no se la puede olvidar.

6 comentarios:

Uyulala dijo...

Realmente es un libro increible con un gran trasfondo, reconozco que al principio tambien pensé que era una história para niños y si empezé a leerlo es poque mi madre me dijo que me lo leia cuando yo era pequeño... el caso es que a medida que iba avanzando la historia me di cuenta de que era mucho mas que eso.
Yo también quedé atrapado en fantasía hasta que terminé el libro :)

Anónimo dijo...

Esto es una trampa torcida, que aparentemente es un cuento para niños para que subliminalmente el niño despierte su conciencia, ya que la historia es un trasfondo que su objetivo es la revelación en contra de los principios de domesticación de cada hijo de Dios. Para finalizar con la creación de la propia voluntad humana. Son mensajes ocultos que se encuentran atrás de sólo palabras, letras donde estas letras y contextos sólo son un verdadera cortina para esconder lo que hay tras de della, donde sólo siestas personas estudiadas en lo místico ocultismo lo pueden entender, ¡ mucho cuidado con le que les dejamos a nuestros niños y con lo que nos alimentamos los adultos,

mario dijo...

me parece que su representacion esta bien simentada el conocimient6o de uno mismo lleva al conocimientoo de los demas dejemos de poner trava s y no sean ignorantes puwes los simbolos existieron mucho antes que su adorado dogma y fanatismo mejor investiguen y creen sus propias historias desis las cossas detras de una cortina al igual que aquello que no os gusta estoy de acuerdo que te expreses pero no con tiu limitado cono cimiento y fanatismo dios es y ya

Anónimo dijo...

Cuanto fanatismo! Dejen en paz a Dios y a la "domesticación" de nadie.

Es libro es una maravilla y el mensaje no puede ser más positivo. Tanto para niños como para adultos.



Anónimo dijo...

El mejor libro escrito jamas. Lleno de metaforas sublimes sobre el bien y el mal.

COUSIN LARRY dijo...

Mas tonto y no naces.