martes, agosto 28, 2007

MI FAMILIA Y OTROS ANIMALES de Gerald Durrell


El original estilo narrativo de Gerald Durrell, combinación de varios géneros, como el retrato de gentes y lugares, la autobiografía y el relato humorístico, explica el gran éxito obtenido desde el día de su publicación por MI FAMILIA Y OTROS ANIMALES. Primera parte de su divertida trilogía de Corfú, proseguida con «Bichos y demás parientes» y «El jardín de los dioses», presenta una ágil y graciosa galería de personajes: Larry ‹el futuro autor del «Cuarteto de Alejandría» y sus estrafalarias amistades, mamá Durrell y su inagotable sentido común, Spiro ‹el corfuano angloparlante‹ y toda una serie de animales retratados como sólo puede hacerlo quien a lo largo de toda una vida los ha tratado con inteligencia y ternura.

Gerald Durrell llevaba varios años en mi estantería, pendiente. Ahora una vez terminado su libro me arrepiento de no haberlo leído antes, ha sido una lectura deliciosa para disfrutar pasando páginas. Tiene un estilo descriptivo que hace apasionante la lectura. Unas descripciones fascinantes de la isla de Corfú, se respira naturaleza en las páginas del libro. Me encantó la pasión del protagonista por los animales, como se recrea su interés por conocer sobre ellos, en sus aventuras en expediciones por el campo, se muestra de forma especial ese vínculo que les une con los animales (éstos son personalizados), su afición por tenerlos. Por todo esto me parece un libro indispensable para los amantes de los animales y la naturaleza. Además cuenta con unos grandes personajes, pintorescos todos ellos, envueltos en muchas situaciones cada cual más hilarante; el cómico dúo de la señora Durrell y su hijo Larry, la amistad entre Gerry y su profesor Teodoro, el impredecible Spiro, que se encariña de los Durrells…Un buena galería de personajes en definitiva.
La novela me parece más que recomendable, continuaré con esta Trilogía de Corfú.



***
“Nubes de luciérnagas salieron al mar revoloteando sobre las olas y en ese preciso instante aparecieron los delfines nadando en fila india por la bahía, cimbreándose rítmicamente, con los lomos como pintados de fósforo. En el centro de la cala se detuvieron a nadar en círculo, girando y sumergiéndose, saltando a veces en el aire para caer en medio de un estallido de luz. El cuadro de conjunto con los insectos arriba y los delfines iluminados abajo era extraordinario. Bajo la superficie se distinguía, incluso, el sendero de luz que dejaban los delfines al bucear zigzagueando por el fondo arenoso, y cuando saltaban en el aire despidiendo gotas de agua esmeralda, no sabíamos ya si lo que veíamos eran luciérnagas o fosforescencia. Un hora duró este festival, pasada la cual las luciérnagas volvieron a tierra y se alejaron bordeando la costa. Entonces los delfines se alinearon y pusieron rumbo al mar abierto, dejando tras de sí un sendero llameante que luego de arder un momento se fue apagando lentamente, como una rama incandescente que atravesara la bahía.”


“Afuera la isla aparecía estriada de negro y plata por la luz de la luna. Allá abajo, entre los oscuros cipreses, los búhos se llamaban unos a otros con grata voz. El cielo era tan negro y suave como una piel de topo salpicada de tenue rocío de estrellas. El magnolio se erguía inmenso sobre la villa, llenas sus ramas de capullos blancos con mil diminutos reflejos de la luna, que lánguidamente exhalaban sobre las terrazas su fragancia: dulce y profundo hechizo que invitaba a adentrarse en la campiña misteriosa.”

3 comentarios:

SU dijo...

Alex, no te pierdas "La excursión" de este mismo autor. Un bico mi niño.
Su

Edmundo dijo...

Gracias niña, lo tendré en cuenta!

Un abrazo

Violeta dijo...

Yo me leí todos los libros de Gerald que hablaban de su familia. Creo que tengo 3 o 4. Disfruté con las descripciones de la Naturaleza, de los animales.. me reí con las situaciones en las que se meten los protagonistas..
Es un libro para disfrutar, olvidarse de la vida real, y perderse por los paisajes de la isla.