jueves, marzo 05, 2009

DESCUBRIMIENTOS: 84, Charing Cross Road de Helene Hanff


En octubre de 1949, Helene Hanff, una joven escritora desconocida, envía una carta desde Nueva York a Marks & Co., la librería situada en el 84 de Charing Cross Road, en Londres. Apasionada, maniática, extravagante y muchas veces sin un duro, la señorita Hanff le reclama al librero Frank Doel volúmenes poco menos que inencontrables que apaciguarán su insaciable sed de descubrimientos. Veinte años más tarde, continúan escribiéndose, y la familiaridad se ha convertido en una intimidad casi amorosa. Esta correspondencia excéntrica y llena de encanto es una pequeña joya que evoca, con infinita delicadeza, el lugar que ocupan en nuestra vida los libros... y las librerías. 84, Charing Cross Road pasó casi inadvertido en el momento de su publicación, pero desde la década de los setenta se ha convertido en un verdadero libro de culto a ambos lados del Atlántico.

Lo empecé una tarde y lo termine en unas cuantas horas, lo devoré literalmente. Es una verdadera delicia, una joya. Me lo tendré que comprar, se merece con creces estar en mi biblioteca. Es un regalo para los amantes de los libros, habla de una forma hermosa sobre este tema. Se disfruta mucho de las ironías de Helene, del entrañable Frank... Se respira la pasión que siente la escritora por los libros

Tiene pasajes muy bonitos, que te hacen reflexionar sobre esta afición de la literatura. Resulta agrable leer sobre ese amor que se siente por los libros, lo que representan para la vida de las personas, y sentirse reflejado.


***
“Me encantan esos libros de segunda mano que se abren por aquella página que su anterior propietario leía más a menudo. El día en que me llegó el ejemplar de Hazlitt, se abrió por una página en la que leí: «Detesto leer libros nuevos.» Y saludé como a un camarada a quienquiera que lo hubiera poseído antes que yo.”

“Cada primavera hago una limpieza general de mis libros y me deshago de los que ya no volveré a leer, de la misma manera que me desprendo de las ropas que no pienso ponerme ya más. A todo el mundo le extraña esta forma de proceder. Mis amigos son muy peculiares en cuestión de libros. Leen todos los best sellers que caen en sus manos, devorándolos lo más rápidamente posible..., y saltándose montones de párrafos según creo. Pero luego JAMAS releen nada, con lo que al cabo de un año no recuerdan ni una palabra de lo que leyeron. Sin embargo, se escandalizan de que yo arroje un libro a la basura o lo regale. Según entienden ellos la cosa, compras un libro, lo lees, lo colocas en la estantería y jamás vuelves a abrirlo en toda tu vida, ¡PERO NUNCA LO TIRAS! ¡JAMÁS DE LOS JAMASES SI ESTÁ ENCUADERNADO EN TAPA DURA! Pero... ¿por qué no? Personalmente creo que no hay nada menos sacrosanto que un mal libro e incluso un libro mediocre.”

"Tienen fuera unos expositores, y me paré a hojear unas cuantas cosas simplemente para asumir la apariencia de una amante de los libros antes de pasar al interior. Dentro está oscuro: hueles los libros antes de poder verlos; un olor de lo más agradable. No soy capaz de describírtelo, pero es una combinación de moho, polvo y vejez, de paredes revestidas de madera y suelo entarimado. "

2 comentarios:

Arwen dijo...

A mí también me encantó. Es uno de esos libros tiernos y sorprendentes que bebes con sed y fruición, y al que llegas al final con lágrimas en los ojos cuando descubres que la historia es real.
Eso me conmovió muchísimo. Recuerdo que estuve pensando durante días.

Hay una adaptación cinematográfica que capta bastante bien el espíritu del libro y a cada uno de sus personajes: "La carta final", interpretada por Anthony Hopkins y Anne Bancroft.

Claro que el libro es para mí también imprescindible: se lo presté a un amigo y se lo leyó él, la novia, la madre de ella y el hermano del primero. Así de irresistible resulta.

Anónimo dijo...

Me encantaría poder tener este libro en edición electrónica, pdf, doc, fb2 ... cualquiera. Puedes ayudarme a conseguirlo?. Gracias.