jueves, enero 31, 2008

LA MADRE NATURALEZA de Emilia Pardo Bazán


La madre Naturaleza fue considerada en el momento de su aparición uno de los ejemplos más ortodoxos del Naturalismo en España, a pesar de sus diferencias con las prescripciones de Zola. La novela se ocupa de un proceso natural que está condenado por la sociedad: el enfrentamiento entre naturaleza y cultura, expresado como la fuerza irresistible del amor que sienten dos seres que acaban sucumbiendo a los impulsos naturales.
La madre naturaleza publicada en 1887 es la conclusión de la historia de los personajes que conocimos en los Pazos de Ulloa. Si bien es más que una brillante continuación del libro no llega al nivel de su predecesora en mi opinión. Aquí la autora usa una prosa más poética y descriptiva , en sus páginas sientes el amor que sentía la escritora por su tierra recreando los ambientes campestres. Por fin vemos desarrollados los personajes de Perucho y Manuela. Y conocemos a otro personaje no menos interesante: Gabriel. Otro gran libro de esta escritora con el que he disfrutado mucho, pude saborear el libro.
***
"Las nubes, amontonadas y de un gris amoratado, como de tinta desleída, fueron juntándose, juntándose, sin duda a cónclave, en las alturas del cielo, deliberando si se desharían o no se desharían en chubasco. Resueltas finalmente a lo primero, empezaron por soltar goterones anchos, gruesos, legítima lluvia de estío, que doblaba las puntas de las yerbas y resonaba estrepitosamente en los zarzales; luego se apresuraron a porfía, multiplicaron sus esfuerzos, se derritieron en rápidos y oblicuos hilos de agua, empapando la tierra, inundando los matorrales, sumergiendo la vegetación menuda, colándose como podían al través de la copa de los árboles para escurrir después tronco abajo, a manera de raudales de lágrimas por un semblante rugoso y moreno. Bajo un árbol se refugió la pareja. Era el árbol protector magnífico castaño, de majestuosa y vasta copa, abierta con pompa casi arquitectural sobre el ancha y firme columna del tronco, que parecía lanzarse arrogantemente hacia las desatadas nubes: árbol patriarcal, de esos que ven con indiferencia desdeñosa sucederse generaciones de chinches, pulgones, hormigas y larvas, y les dan cuna y sepulcro en los senos de su rajada corteza. "
"Iban orillando un sembrado de trigo, que en aquel país abundan menos y se siegan más tarde que los de centeno. Si a la luz del sol un trigal es cosa linda por su frescura de égloga, por los tonos pastoriles de sus espigas, amapolas, cardos y acianos, de noche gana en aromas lo que pierde en colores, y parece perfumado colchón tendido bajo un dosel de seda bordado de astros. Convida a tomar asiento el florido ribazo alfombrado de manzanillas, cuya vaga blancura se destaca sobre la franja de yerba; y allá detrás se oye el susurro casi imperceptible de los tallos que van y vienen como las ondas de una laguna. "
"Uno de los deleites más sibaríticos para el feroz egoísmo humano, es ver -desde una pradería fresca, toda empapada en agua, toda salpicada de amarillos ranunclos y delicadas gramíneas, a la sombra de un grupo de álamos y un seto de mimbrales, regalado el oído con el suave murmurio del cañaveral, el argentino cántico del riachuelo y las piadas ternezas que se cruzan entre jilgueros, pardales y mirlos- cómo vence la cuesta de la carretera próxima, a paso de tortuga, el armatoste de la diligencia. Hace el pensamiento un paralelo (fuente de epicúreos goces, sazonados por el espectáculo del martirio ajeno), entre aquella fastidiosa angostura y esta dulce libertad, aquellos malos olores y estas auras embalsamadas, aquel ambiente irrespirable y esta atmósfera clara y vibrante de átomos de sol, aquel impertinente contacto forzoso y esta soledad amable y reparadora, aquel desapacible estrépito de ruedas y cristales y estos gorjeos de aves y manso ruido de viento, y por último, aquel riesgo próximo y esta seguridad deliciosa en el seno de una naturaleza amiga, risueña y penetrada de bondad."

7 comentarios:

Junior dijo...

¡Saludos de nuevo Alex!

Hasta ahora no he podido entrar de nuevo porque me volvía a dar error, pero con otro explorador (Mozilla), he entrado sin problemas.

Emilia Pardo Bazán es una de mis grandes asignaturas pendientes, ya que no he leído nada de ella a pesar de lo que disfruto con la época realista de la literatura española.

A ver si cuando pase mi etapa de fantasía presto un poco de atención a la autora.

¡Saludos!

Edmundo dijo...

Hola Junior,
pues para empezar con esta escritora te recomiendo encarecidamente Los pazos de Ulloa.
De nuevo gracias por pasarte por aquí, y me alegro de que te guste el blog.

Saludos!

Junior dijo...

¡Nada que agradecer, Alex! Encantado de entrar en tu blog y apreciar las entradas.

antonio valcarce moral dijo...

ACABO DE LEER lA MADRE NATURALEZAen la edición de ediciones cátadra . ES EL LIBRO QUE MENOS COINCIDE mi opinión y la del auotr de los comentarios. Amí me parece que quien vence es la naturaleza por encima de las normas sociales tanto en el amor de manuela y Perucho como en el de Nucha y el párroco Julián .ëste sigue siendo párroco pero sigue enmorado de Nucha aunque han pasdo muchos años

Anónimo dijo...

¡Qué bien escribe Emilia Pardo Bazán!

FCO. JAVIER MARTIN dijo...

Hola a todos, me encanta este blog y otros similares donde puedes intercambiar impresiones sobre temas literarios. Al grano, acabo de terminar "La madre naturaleza" y anteriormente "Los Pazos de Ulloa", alguien puede decirme como interpreta lo que dice Gabriel en la penultima página del libro:
"Cura de Ulloa, ni tú ni yo..., tú un iluso y yo un necio. Quien nos vence a los dos es ... el rey...¡No el tirano del mundo!.
Animaros y lo comentamos.
Saludos y gracias.

J Karlos dijo...

esta si es la obra de la madre naturaleza alguien xfa q me diga