jueves, agosto 07, 2008

AMOR SE ESCRIBE SIN HACHE de Enrique Jardiel Poncela

Dos personajes singulares, Elías Pérez Seltz, alias Zambombo, y lady Silvia Brums, aristocrática ninfómana, recorren el mundo paseando su amor. En su viaje encuentran gran cantidad de personajes disparatados y viven situaciones surrealistas. Jardiel pretendió con esta novela reírse de las novelas de amor al uso, desarrollando un permanente juego entre humor y erotismo-amor que mantenga al lector en una posición intermedia entre el interés y el rechazo de carácter desmitificador.

Amor se escribe sin hache (publicada en 1928) es la primera novela que leo de Enrique Jardiel Poncela. Creo que es el libro más hilarante y surrealista con el que me he encontrado, de principio a fin está repleto de situaciones cómicas de la mano de los protagonistas Lady Silvia y Zambombo (gran personaje) viajando por Europa, a veces sin tener claro a donde nos quiere llevar el autor. El libro es una sátira completa a las historias insustanciales que idealizan el amor. Al llegar al final tomé como conclusión que tenemos que aprender a reírnos de la vida en sí misma. La filosofía del autor: la vida es humor. Curiosa es la razón para el título de la novela.

Recomendable, una lectura diferente.

***

“Hoy usted tiene ilusiones y cree que sin ellas no podría vivir. Mañana verá claramente que la ilusión no es más que un error poetizado y prescindirá de ella para seguir viviendo. Con el amor le sucederá lo propio. No hay más que un amor: el del padre al hijo. El amor entre hombres y mujeres no es sino un conglomerado de pequeños resortes: el roce de la epidermis, la vanidad mutua, el trato social, la lucha por la vida, la costumbre de verse a diario y un poco de tesón, y otro poco de necesidad de hablar con alguien en la cama y en la mesa. El amor es tan necio que debiendo andar por el mundo desnudo, se afana por vestirse de púrpura.”

"El amor que no tiene importancia se escribe sin hache. No debe tomarse en serio el amor... ¡Amor se escribe sin hache! Hay que reírse de las cosas escritas sin hache."

"No estoy ciego. Veo perfectamente. Ignoro el número exacto de amantes que ha tenido mi mjer, por la misma razón que ignoro el número exacto de estrellas que forman el sistema solar o el número de exacto de granos de arena que encierra el desierto del Sáhara o el número de tartamudos que estudian Medicina. Resumiendo: lo que yo no veo es porque no quiero mirarlo. Pero ya que existen cretinos que se ocupan de mis asuntos particulares, voy a probar una medida con la cual probaré a todo bicho viviente que no estoy ciego."

1 comentario:

Caro dijo...

O tal vez de lo que haya que reírse es de lo que sufrimos por el romanticismo del que carecen nuestras historias de amor dadas nuestra a veces, distorsionada idea del amor. Durante años películas, libros, canciones, nos han vendido un amor perfecto que es imposible de conseguir. También es verdad que hemos visto la versión contraria. Pero, ¿por qué elegíamos instintivamente la que se arreglaba?
Y esto nos ha supuesto miles de decepciones hasta llegar a la madurez.
A lo mejor Jardiel Poncela se quiere reír de este engaño en el que él también ha caído.
A lo mejor somos así de románticos por naturaleza durante la niñez y la adolescencia. Algunos estaremos contaminados para toda la vida.
Pero no es tan malo. Es absolutamente interesante. Vivimos con doble intensidad. Y si algo sale mal, siempre podemos releer Amor se escribe sin hache.